
tengo treinta escudos para ir a reunirme con mi hermano en Londres. recibí el dinero de parte del señor Hopp, a quien vendí el abrigo de llama de papá.
(...)
Son cinco días para reconocerlo y la casa, mis cosas de entonces, que vendo. Recibo el valor de setenta y cinco escudos por el espejo y la capa azul, veintisiete por el bastón gris, diez ducados por la hebilla grande, cincuenta por la alfombra de hilos, que hacen ciento veintiséis ducados. Me quedo con las botas negras, el prendedor de piedra y la sombrilla.
domingo, julio 16, 2006
noviembre, 26
Publicadas por
Carolina Romanó
a la/s
18:56
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)

0 se soltaron:
Publicar un comentario