
F.H.: - Y también que el hombre debería ser enterrado sólo a medio metro bajo la tierra. Luego allí debería plantarse un árbol. Debería ser enterrado en un ataúd degradable, de forma que cuando se plante un árbol, el árbol se beneficie de su sustancia y la cambie a sustancia de árbol. Cuando se visita una tumba no se visita a un hombre muerto, se visita a un ser vivo que acaba de transformarse en árbol. Sigue viviendo en el árbol; se dice "este es mi abuelo, el árbol está creciendo bien, anda fenomenal". Se puede hacer un bosque bonito, que será más bonito que un bosque normal, porque los árboles tienen sus raíces en las tumbas. Ese bosque puede extenderse por el campo, y como de todas formas no tenemos muchos bosques, a la vez estaremos conservando el bosque. Será para el hombre un parque, un lugar de recreo, un lugar para vivir e incluso para cazar. No creo que las autoridades estuvieran en contra de esto. Los muertos deberían estar en todos los sitios, en mi propio jardín. Las ciudades de la muerte serán también los bosques de la vida. Los árboles marcarán las tumbas. La gente elegirá árboles diferentes, así no será un bosque de monocultivo, sino un bosuqe increíble. Este lugar se transformará en un paraíso.
miércoles, agosto 16, 2006
Herr Doktor II
Publicadas por
Carolina Romanó
a la/s
15:04
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