martes, septiembre 05, 2006

Teoría

Las ansias de cruzar la calle son inversamente proporcionales a la capacidad motriz de la persona implicada. De donde se desprende que abuelas y abuelos se avalancen repentinamente por el medio de la calle, ante las fauces del tránsito, sin ningún tipo de reparo.

1 se soltaron:

Trinidad dijo...

Eso es verdad! Por eso cuando somos chiquitos nos dicen: ¡no cruces corriendo la calle! El miedo alienta la carrera desenfrenada de los ancianitos. En cambio, la calma siempre es síntoma de conocimiento. Habrá que ir mas despacio con el auto...